CARTA A LOS HOMBRES DEL MUNDO, por Laura Moreno


Querido hombre con esta oportunidad quiero abrirte mi corazón, mi vida, endulzar mi voz, mis manos, para con estas letras, llegar a tu corazón, a tu vida. Lo primero que quiero que sepas es que no espero nada de ti más que la posibilidad de verte feliz, verte libre, siendo tu, tan tu, como tu historia te lo permita, quiero verte saltar vestido de rosado y saber que sigues siendo un hombre, quiero verte sonreír a carcajadas sin temor a perder tu postura, quiero que cuando estés cansado digas no puedo más para poderte prestar mi hombro, y mis manos y mis pies y así, apoyarte al caminar, quiero verte jugar como un niño en los parques, que te revuelques en el barro con tus amigos, quiero verte feliz comprándote los juguetes que para ti ahora son importantes, y si tu decisión es amar a otro hombre quiero verte enamorado y sin vergüenza, quiero verte extasiado en los brazos del que conquiste tu corazón. Querido hombre hoy quiero que dejes de pensar en cómo deberías ser y por fin te dediques solo a ser.

Inicio este relato hablando solo por mi, se que represento la voz de miles de mujeres, pero para poder ser su vocera primero tengo que validar mi propia voz.

Querido hombre hoy te libero de todas mis expectativas, te libero de mi deseo de hacer lo que yo quiera que hagas, te libero de amarme, te libero de mis miedos, te libero de mis proyecciones, por fin entendí que no debo buscar un padre en ti, que no debo tapar ni mis vacíos ni mis heridas con tu presencia, hoy te libero de que tengas que ser el macho, el que siempre está bien, te libero del mandato que dice que los hombres no pueden llorar.

Y así mismo hombre te invito a que me veas tal y como soy, que me liberes de tus expectativas, que me liberes del estereotipo de la buena mujer, de la virgen con la que si puedes comprometerte, te invito a que me liberes del estereotipo de la puta esa que nos enseñaron a ver como la mujer con la que se pasa rico, hoy querido hombre te invito amarme tal como soy, porque soy ellas, las dos, y soy muchas más, soy santa, soy sumisa, soy libre, soy poderosa, soy maga, soy traviesa, soy impura, soy lujuriosa, soy niña, soy anciana, soy melancólica, soy divertida, pero sobre todo hombre, soy libre, y quisiera que no te asustaras por verme así, te cuento que yo misma trabajo sobre mis heridas, me hago cargo de mi mierda emocional, por eso no busco que tú me salves, no busco que te hagas cargo de mi, no quiero, porque soy consciente de todo lo que debo sanar y del trabajo que debo hacer en mi interior, por eso hoy te estoy liberando de toda la responsabilidad sobre mi, sobre mi pasado, sobre nuestro pasado.