TU VIDA ES UN SUEÑO Y TU ERES ÉL QUE LA ESTÁ SOÑANDO


Durante algunos años he promovido la iniciativa de saltar al vacío y entregarse a la totalidad, pues hace unos años alguien me dijo que allí todo era posible, muchas veces pensé que dar el paso tan solo era ver las cosas diferentes a como me habían enseñado, pero ahora que por fin me encuentro en el Vacío, se que hacerlo implica más que solo moverse o salirse de la zona de confort:

Saltar al vacío es adentrarse en la sombra, verla cara a cara y enamorarse de ella, para así hacerla tu amante, tu mejor amiga, tu fiel escudera.

Saltar al vacío es reconocer tu luz y darle un lugar sagrado en ti.

Saltar al vacío es indagar en tu genética y encontrar los códigos y patrones que han pasado de generación en generación y que provocan que una y otra vez repitas las mismas experiencias.

Saltar al vacío es abandonarlo todo, incluyendo tu personalidad que está edificada sobre creencias e informaciones que fueron implantadas en tu cerebro y en tu inconsciente a muy temprana edad.